divendres, 4 de juny del 2010

La mort del rei

A palau avui pots escoltar-hi el silenci, no se sent ni el vol d’una mosca. Normalment el tràfec resulta eixordador i insuportable, bufons i trobadors anant d’una estança a l’altra, les dames de la reina corrent per tots els passadissos enriolades per les mirades lascives dels cavallers, el primer canceller escridassant els ministres amb la seva veu de tro i el bisbe intentant en va posar una mica d’ordre mentre amenaça a tothom que se li posa al davant d’estar condemnat als inferns per causa d’aquesta vida indecent i pecadora. Però avui el palau s’ha convertit en un paradís de quietud i de silenci. Ahir nit quan el rei va morir, si que va haver-hi corredisses, crits i plors. Emissaris sortint a cavall en direcció a tots els palaus dels nobles, patges desvetllant els cortesans per donar-los la fatal notícia i els crits dels gossos, que esverats davant la frenètica activitat a hores tan intempestives, s’han passat la nit bordant i udolant.

A les portes de palau hi ha quatre soldats fent la guàrdia, normalment son a la garita beguts i adormits, refiats que no esclatarà cap guerra ni revolució en un reialme governat amb ma de ferro pel monarca. Avui però porten els uniformes de gala i flanquegen la reixa subjectant fermes les llances, com unes estàtues. No juguen a daus ni diuen obscenitats a les camperoles que passen per davant el cos de guàrdia. El rei a mort, i a palau tot és silenci, incertesa i por.

A la ciutat avui tot es gresca i xerinola, la bona nova de la mort del rei no ha trigat massa a escampar-se per totes les places, carrers i tavernes de la vila, abans del migdia la notícia ja corria fora muralles arribant a cada poble, a cada mas i fins a la més insignificant cabana de pastor. A mort el tirà, a finat el dèspota a defallit el cabró. Totes les núvies desvirgades ho celebren, tots els comerciants esclafats sota els impostos es feliciten, tots els camperols avocats a la misèria per culpa dels tributs estan joiosos.

El rei a mort sense descendència, a hores d’ara ja deuen haver començat les lluites intestines entre l’alta noblesa per ocupar el seu lloc, i les gestions dels prelats de l’esglèsia per estar del costat del bàndol guanyador, sigui quin sigui. Fora dels palaus, la fi del monarca representa una pròrroga, un petit parèntesi. Fins que la successió no quedi resolta no caldrà sotmetre’s a una justícia arbitraria i injusta, a uns abusos indecents emparats en la diferència de classe, no hi haurà vexacions ni ultratges.

El rei a mort, llarga mort al rei i llarga vida al poble.

dilluns, 24 de maig del 2010

EL CUENCO MALAJE

I.

El alfarero hunde sus manos en el barro frío y húmedo mientras con el pie hace girar el torno y empieza a darle forma a la arcilla. Primero la base, debe ser sólida y estable. Después levanta las paredes del recipiente, lisas y con una leve forma de copa rematada en un borde suave, para darle a la pieza un aspecto armonizado y esbelto. Antes de hornearlo deberá hacerle unas incisiones en forma de gravado para que el conjuro surja efecto.

Elabora un cuenco mágico. Siguiendo una tradición ancestral que le ha llevado a recorrer algunos de los rincones mas inhóspitos del mundo para conseguir los materiales necesarios, el alfarero está dispuesto a reproducir, con sus propias manos, la pieza cerámica mas valiosa de la historia del hombre, “cuenco malaje” o “olla de sombras” se le llama, y los chamanes, hechiceros y monjes de muchas sociedades de la antigüedad los hacían para dotar de equilibrio a la vida social en sus respectivas comunidades.

Desde que el hombre es hombre y se organiza social y territorialmente, diversos males acechan y amenazan a su felicidad plena. La envidia, la ambición, la avaricia, la prepotencia, la ignorancia, la falta de respeto, la insolencia, y la ingratitud por poner solo unos ejemplos, son algunos de los sentimientos y actitudes humanos que no permiten una correcta comunión entre los seres de la especie. El “cuenco malaje” es el objeto mágico que un sabio de antaño inventó para extirpar de la humanidad las sombras que la amenazan. Debe fabricarse con una mezcla de arcillas muy especial, y gravarse con unos caracteres rúnicos que esconden un poderoso hechizo, además debe hornearse durante la luna nueva de abril, y no puede usarse hasta que no haya contenido durante siete días una mezcla de vino nuevo y orín de buey.

Una vez terminado todo el proceso debe ponerse en algún lugar transitado, donde las personas entren en contacto, una plaza o un mercado son los lugares mas habituales. El alfarero escoge la plaza del pueblo, donde además se celebra un popular mercado todas las semanas. Solo tiene que dejarlo allí, las propiedades mágicas del cuenco permitirán absorber y contener cada uno de los pensamientos negativos de las personas que pasen por delante, los liberará de sus peores sentimientos para que, estando mejor consigo mismos, puedan armonizar satisfactoriamente con las personas que los rodean. Así, liberando a algunas personas de sus “sombras” el poder del cuenco incide positivamente en el bienestar de la comunidad. Una vez ha escogido el mejor lugar donde ponerlo, el alfarero solo necesita asegurarse que cada veintiún días, ni uno más ni uno menos, alguien lave el cuenco a conciencia con agua y sal.

II.

A media tarde un anciano camina por la plaza con la ayuda de un bastón, la mano izquierda a la espalda, la cabeza baja y el semblante serio. Cuando le sobrecoge un ataque de tos se detiene para buscar el pañuelo. No está en los bolsillos de los pantalones, intentando encontrarlo en el bolsillo interior de la americana -los bolsillos laterales permanecen cosidos por orden de su esposa, que nunca le a permitido usarlos porqué, según ella, se deforma la chaqueta- el bastón le cae al suelo. La tos no cesa, y al agacharse a recogerlo, desde algún recóndito rincón de sus pulmones un esputo de mocos se apodera de su cavidad bucal. De pronto la ve en el suelo a su lado, una escupidera de barro con unas inscripciones que no consigue distinguir, -se ha dejado en casa sobre la mesa de la cocina, junto al periódico, las gafas de cerca- escupe los mocos con cuidado para no expulsar también la dentadura, se limpia con la manga de la americana y prosigue su trabajoso caminar mientras piensa que esa si ha sido una buena idea por parte del ayuntamiento, recuperar el uso de escupideras como antaño, a ver si de una vez el municipio entra en razón y meten en cintura a esos locos de las motos y detienen a esos hippies que fuman droga en el parque.

De madrugada un joven ebrio anda de lado a lado en dirección a su casa, una imborrable sonrisa boba decora su rostro, ha estado con los amigos, jugando al mus, bebiendo cerveza, se han fumado un par de canutos de hierba y además ha estado zanganeando con la chica de sus sueños. Lo invade un sentimiento de hilaridad, está ilusionado y contento, en ese momento es un joven inmensamente feliz. Si acaso solo tiene una preocupación, se esta haciendo pis. En una esquina ve una especie de orinal de barro que alguien ha dejado en el suelo y mientras orina aliviado y orgulloso se siente, ahora si, absolutamente feliz.

Por la mañana una mujer viene de hacer sus compras, después de dejar a sus nietos en el colegio a empezado su trajín a la búsqueda de las mejores ofertas, su esposo murió victima de un cáncer hace apenas dos años, su hija, divorciada de un tipo alcohólico y violento, trabaja doble turno en el restaurante de una área de servicio, su hijo, heroinómano desde hace mas de diez años está a la espera de un juicio por atraco a una farmacia, suele ir por su casa un par de veces por semana, se llena el estómago y le vacía el monedero, tiempo atrás cuando conseguía ahorrar unos pocos billetes debía esconderlos con sumo cuidado para evitar el expolio filial. Al pasar por la plaza la mujer duda entre dirigirse al ayuntamiento para intentar conseguir una ayuda de los fondos sociales que ya le han denegado tres veces, o a la oficina bancaria a suplicar de nuevo que aunque quede la cuenta al descubierto le paguen, por tercer mes, los recibos del alquiler, el agua y la luz. Finalmente opta por no ir a ninguno de ambos lados con las bolsas de la frutería y del supermercado en las manos. En cambio recoge una maceta con agua que ha visto en el suelo, la vacía y la mete en el capazo. Su vecina, la buena de la señora Antonia le ha dicho esta mañana en el rellano que se le ha puesto preciosa la planta del dinero, que le hará un esqueje y se lo dará para que de una vez por todas mejore su suerte.

dijous, 25 de febrer del 2010

COSES QUE PASSEN

Una vegada en un bar, una colla de carallots van demanar-me a quina edat creia haver perdut la innocència. Vaig respondre que no l’havia perduda mai. Llavors l’espavilat de torn va preguntar-me si, a la meva edat, encara era o em creia ser innocent com un nen. Li vaig dir la veritat, que no havia perdut la innocència perquè no n’havia tinguda mai, i òbviament no es pot perdre allò que no es posseeix. No se perquè van pensar que feia broma, tots van posar-se a riure com si jo hagués dit quelcom d’allò més graciós. Llavors vaig matar-los, a tots. Jo vaig perdre un cafè a mitges i ells van perdre-hi la vida

Coses que passen.

Una altra vegada en una discoteca, una dona beguda va demanar-me per ballar i li vaig dir que no. Llavors va demanar-me que la convidés a una copa i també li vaig dir que no, no contenta amb això va insistir dient-me que parléssim, que volia saber coses de mi, jo li vaig respondre que no n’havia de fer res de les meves coses, i que a mi tan se me’n fotia el que fos que ella em pogués explicar. Va dir-me que era un poca solta i que no sabia tractar una dama. Jo vaig pensar que si era una dama no tenia perquè anar completament borratxa buscant un paio que la grapegés i la convides a beure, però per no discutir i demostrar-li que a les dames com ella si que se com tractar-les, vaig forçar-la violant-la amb odi en un carreró proper. Jo vaig perdre mitja hora i ella va perdre-hi les calces i els botons de la brusa.

Coses que passen.

Recordo un dimecres d’estiu, tornant en tren de la platja, feia una calor terrible i el vagó anava ple a vessar de vells i de canalla. Avis i nets que anaven a passar el dia a la platja. Tot d’una una dona embarassada em demanà si podia cedir-li el seient al·legant que en el seu estat i amb la calor que fa, li feien molt de mal les cames. Vaig engegar-la a fer punyetes. Que coi hi feia a un tren ple de gent a mig estiu si el seu estat i les seves cames no li permetien? Que s’hagués quedat a casa, o hagués anat al centre comercial, és ple de bancs i hi ha aire condicionat. Aquella dona va començar a escridassar-me dient-me que era un mal educat, un desconsiderat i no se quines altres coses. Vaig aixecar-me i vaig clavar-li un bon cop de puny a la panxa. Ella va perdre la criatura i jo les ulleres de sol mentre fugia del tren a tot córrer.

Coses que passen.

Durant els deu anys que vaig viure en un poble em guanyava la vida dedicant-me a la usura. Jo deixava diners a un interès prou alt que em permetés guanyar verdaderes fortunes que després invertia en borsa per multiplicar per deu els meus beneficis. Un bon dia però les meves accions van començar a perdre tot el seu valor, fins al punt d’estar a punt d’arruïnar-me. Vaig exigir a l’alcalde que pagués els meus deutes i m’omplís la cartera de bitllets. Solament calia que em donés els diners recaptats mitjançant els impostos. Així que jo no hi vaig perdre res i la gent del poble va perdre-hi la vivenda i els estalvis.

Coses que passen?

dimecres, 24 de febrer del 2010

El captaire

Abaixa els ulls humiliat, demana diners, aixopluc, o un litre de vi. Els diners li servirien per mirar de ficar-se algun àpat calent a l’estómac, l’aixopluc li aniria molt be per mirar d’evitar els rigors d’aquest maleït hivern. Però el que més desitja en realitat es el litre de vi. Menjar o dormir calent no l’ajudarà a fugir de la crua realitat que l’envolta. Mentre mengi o dormi no podrà evitar pensar en l’estómac buit i la nit freda de l’endemà. Amb un litre de vi però podria perdre el mon de vista, oblidar-ho tot, deixar-se anar, amagat en un refugi etílic d’irrealitat. Si no pot ser vi, conyac o anís, li es igual, no li queda ni fetge ni paladar. Per fer el recompte de les seves possessions solament li cal obrir el carro. Un parell de mantes ronyoses, dues capses de cartró plegades i un parell de sabates velles. El gos, pollós, brut i vell, no és seu en realitat, solament es fan mútua companyia.

Gairebé tothom pensa que és un borratxo i un miserable. Però ell sap que abans de ser indigent no bevia, i durant força temps vivia al carrer i tampoc bevia. Procurava portar la roba neta, rentar-se i pentinar-se en alguna font, i tenir un aspecte agradable i presentable. Però la gent encara el mirava amb més mala cara. No entenien que un indigent pogués tenir dignitat. La gent vol que els pobres semblin pobres, captaires miserables. Que vagin bruts i pudents. Això reforça la seva autoestima i son més generosos a l’hora de tirar unes monedes a la gorra. Va descobrir-ho quan va deixar de tenir cura del seu aspecte, al cap del dia sempre arreplegava un parell o tres euros més.

Ja comença a fer-se fosc i baixa la temperatura, aviat ja no hi haurà ningú al carrer. De camí cap al pas de vianants subterrani on passarà la nit, remena als contenidors d’escombreries. Potser hi trobarà quelcom per fer un mos, o alguna cosa bescanviable per un parell de tragos. Ha d’afanyar-se, si arriba tard s’haurà d’estar al costat de l’escala, on hi fa més fred, i amb les nits glaçades que fa els darrers dies potser haurà de tornar a barallar-se per no haver de dormir al ras.

Mai entendrà com, posseint tan sols les quatre coses que porta dins el carro, i necessitant tan poc per viure el dia a dia, la batalla per la supervivència sigui tan dura, tan llarga i tan feixuga.

dilluns, 15 de febrer del 2010

RETÒRICA PASTORAL

-Penediu-vos pecadors perquè la fúria de Déu caurà sobre vosaltres en forma de terrible venjança, agenolleu-vos pregant clemència, afligiu-vos esperant perdó, o la força del Totpoderós és farà palesa en els patiments que us esperen als inferns!!

Mentre crida, la veu del mossèn es va tornant aguda, les ulleres li rellisquen nas avall i les seves galtes primes s’encenen d’un color vermell de foc.

-Heu gosat macular la casa del Senyor!! Com us atreviu a cometre aquests pecats dins d’aquestes parets sagrades!? Sou la vergonya de la comunicat, la desgracia de les vostres cases, la taca indeleble del bon nom de les vostres famílies, el càstig dels vostres pares serà horrible, però pitjor serà el càstig diví, pecadors imperdonables!!

Els quatre nois son allà al lavabo de la rectoria, drets, esporuguits, els pantalons a mitja cama, tapant-se els genitals amb les mans, un d’ells es tapa amb la revista que es miraven mentre esperaven l’hora de catequesi; s’hi veuen senyores que ensenyen els pits i la figa amb actitud descarada i desvergonyida. Amb gest ferm el capellà li arrenca la revista d’entre els dits.

-D’on l’heu treta aquest porqueria!? cada cop crida amb més indignació. –Qui us l’ha donada? Qui de tots quatre és responsable que aquesta brutícia, que aquesta infàmia hagi entrat a la casa del senyor!? Qui!!

Els nois es moren de vergonya, de por, miren a terra, un d’ells comença a plorar mentre imagina que li diran els pares i tem la reacció dels avis.

-Marxeu ara mateix! No sou dignes de romandre en aquesta sagrada casa, marxeu i no torneu fins que us hagueu deslliurat dels vostres pecats, aquesta nit pregueu, pregueu perquè en la seva divina gràcia nostre senyor us perdoni! Demà al matí parlaré amb els vostres pares, i a la tarda tots quatre a confessar, ho heu entès bé?

Tots quatre fan que si amb el cap mentre s’apugen els pantalons, es corden els cinturons, agafen els abrics i les carteres escolars i marxen sense atrevir-se a aixecar els ulls de terra.

Quan la canalla és fora, va cap al seu despatx i endreça la revista al capdavall de l’últim calaix de l’escriptori, on te amagades tota la resta.